El jacuzzi de exterior como terapia

Un jacuzzi de exterior es mucho más que un accesorio de lujo para tu hogar en el que relajarse en familia junto a un maravilloso día soleado. Según multitud de estudios realizados en distintos países el uso del jacuzzi tiene una gran cantidad de beneficios, no solo físicos sino mentales. La palabra “spa” es un acrónimo del latín “salus per aquam”, que significa literalmente “la salud del agua.”. Además, las culturas antiguas (incluyendo los egipcios, griegos y romanos) utilizaban de manera regular los balnearios como método terapéutico y de relajación.

El jacuzzi de exterior como terapia

Aunque la usabilidad de los spas y jacuzzis ha cambiado mucho desde aquellos momentos en los que la gente se sumergía en aguas termales hasta la actualidad, donde encontramos productos con multitud de jets y funcionalidades, los motivos por los que seguimos utilizándolos siguen siendo los mismos.

Las tinas de agua caliente y las piscinas de hidromasajeafectan a tres principios fundamentales que iremos viendo a continuación punto por punto y mediante una sencilla guía.

CALOR

Todo el mundo sabe que un jacuzzi funciona con agua caliente. De hecho, en el habla inglesa, el nombre encargado de describir este tipo de producto es “hot tub”, cuyo significado literal es “bañera caliente”. Lo que no todo el mundo sabe son los grandes beneficios que este producto concede al cuerpo humano cuando pasamos unos minutos dentro de él.

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Cuando el cuerpo absorbe el calor del agua provoca varios cambios fisiológicos. En primer lugar, ya que el cuerpo se calienta, aumenta el flujo de sangre. El calentamiento de la sangre hace que los vasos sanguíneos se dilaten. Posteriormente la presión arterial se reduce (por norma general en apenas 20 minutos). Además, el agua caliente también causa la relajación de los músculos ya que el calor del agua penetra en ellos actuando como calmante.

A diferencia de una bañera de hidromasaje (a no ser que añadamos calefactor a la misma), un spa puede mantener la temperatura caliente del agua de forma indefinida y totalmente controlada gracias al calefactor. Esto provoca que mientras nos bañamos en un jacuzzi la sangre no circula a su temperatura habitual, sino que se encuentra varios grados por encima, constituyendo en sí mismo una terapia de calor muy positiva para el cuerpo humano. Por otra parte el sistema nervioso central se ve adormecido ya que nuestro cuerpo instintivamente centra su atención en la ganancia de calor, ocasionando un alivio instantáneo de las dolencias.

 FLOTABILIDAD

El ser humano tiene un gran peso en las articulaciones. Cuando estamos dentro en un jacuzzi de exterior, la flotabilidad natural del agua reduce nuestro peso en aproximadamente el 90%, y esto obviamente reduce la tensión en las articulaciones ocasionándoles un placentero descanso. La presión de todas las articulaciones y músculos se reduce a la vez que nos relajamos nosotros mismos.

Pensemos, por ejemplo, en los pies y tobillos, que son los encargados de apoyar casi todo el peso de nuestro cuerpo todos los días y a todas horas. Otras articulaciones están constantemente en movimiento, como las rodillas, los codos y las muñecas. Si todo esto no es suficiente, tarde o temprano todos acabamos sufriendo algún tipo de dolor de espalda.

HIDROTERAPIA

El jacuzzi de exterior como terapia (2)Cualquier persona que haya estado en un balneario y/o haya usado un spa está familiarizado con el relajante efecto que los chorros (jets) causan en el cuerpo, así como con sus innegables beneficios. El agua sale con fuerza mediante las bombas (generalmente una o varias bombas de agua y otra de aire) y se puede controlar la potencia de la misma dependiendo de si queremos un masajeo fuerte e intenso o uno más delicado y suave.

Los spas de exterior están equipados con boquillas de diferentes tamaños, presión, configuración y cantidad, y todas ellas han sido diseñadas para masajear las distintas partes del cuerpo. Los grupos de jets más pequeños son los encargados, por normal general, de favorecer a los músculos que tenemos de alrededor del cuello; otros muchos chorros se centran en puntos clave de la espalda; los jets más grandes se encargan de enviar el agua con potencia desde abajo hacia arriba haciendo que el circuito se sienta en varios puntos importantes de la columna vertebral. También encontraremos jets diminutos que masajean la zona de las muñecas mientras que otros tendrán como objetivo las pantorrillas, los pies o los brazos. Al igual que un masajista entrenado, los jets del jacuzzi pueden aliviar los músculos doloridos en cualquier momento que lo necesitemos y esa es exactamente la función por la que los jacuzzis fueron diseñados.

BENEFICIOS MÉDICOS

Utilizar de manera habitual nuestro spa acaba por ocasionar un efecto placentero muy beneficioso para nuestro organismo, con especial hincapié en personas con dolores de espalda, diabetes, artritis, problemas de corazón y con la conciliación del sueño. A lo largo de los siguientes puntos veremos cómo diversos estudios así lo abalan.

– Dolor de espalda

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Este ensayo clínico muestra una notable mejoría a corto plazo y una moderada mejoría a largo plazo frente al dolor crónico de lumbares, empleando como terapia única el spa.” Las personas que participaron en este estudio

experimentaron un mayor aumento en la flexibilidad, una reducción en la duración del dolor y consiguieron disminuir el uso de analgésicos y medicamentos anti-inflamatorios de una manera mucho más eficaz que otro grupo de individuos que no recibieron tratamiento alguno con spa.

Fuente: Revista británica de reumatología, 1994

– Pérdida de peso y diabetes

Los pacientes con diabetes mellitus tipo 2 fueron estudiados bajo una terapia con bañera de hidromasaje que tenía lugar durante 30 minutos al día, 6 días a la semana. Después de 10 días transcurridos los pacientes demandaron una dosis menor de insulina, perdieron peso, presentaron descensos varios de glucosa en sangre, conciliaron notablemente mejor el sueño y aumentaron la sensación general de bienestar.

Fuente: Revista de medicina de Nueva Inglaterra, (08-16-1999)

– Artritis

Aquellos pacientes con síntomas de artritis que reaccionan bien al calor, han descubierto los múltiples beneficios que éste tipo de terapias (con calor) les pueden brindar.

Fuente: Fundación de la Artritis: Artritis – Spas y ejercicios con agua caliente

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“Por norma general el ejercicio puede mejorar la coordinación, la resistencia de una persona y la capacidad para realizar las tareas diarias, y puede conducir a un mayor sentido de autoestima y auto-realización. De una forma similar las sesiones regulares en el jacuzzi ayudan a mantener las articulaciones en movimiento, restauran y conservan la fuerza y la flexibilidad del individuo, y también protege las articulaciones de daños mayores.”

“Un jacuzzi proporciona el calor, el masaje y la flotabilidad necesarias para el bienestar de los enfermos de artritis. La flotabilidad del agua disminuye el estrés sobre las articulaciones y estimula el movimiento. Los ejercicios dentro del agua pueden incluso actuar como resistencia para ayudar a construir fuerza muscular”.

Fuente: Fundación Artritis: Spas, piscinas y artritis

– Salud cardiovascular

Sumergirse en un spa simula el ejercicio y aumenta la frecuencia cardíaca sin intensificar la presión arterial. De hecho, los participantes en este estudio que usaban el balneario como método de relajación notaron una disminución en su presión arterial, mientras que los participantes que hacían ejercicio en bicicletas experimentaron un aumento en la presión arterial. El uso regular de jacuzzis y bañeras de hidromasaje aporta muchos de los beneficios del ejercicio físico pero con menos estrés para el corazón.

Fuente: Clínica Mayo: Beneficios del spa para los pacientes cardíacos, Clínica Mayo

– Mejorías en el sueño

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“Varios estudios sugieren que la inmersión en agua caliente (como un jacuzzi o spa) antes de retirarse a la cama puede facilitar la transición a un sueño más profundo.”

Fuente: Fundación Nacional del Sueño

“Su cuerpo se ve aliviado y entra en un estado de sueño profundo y relajado con una disminución en la temperatura corporal después de ir a la cama. Darse un remojo en agua caliente unos 90 minutos antes de ir a la cama ocasiona una reducción en su temperatura que inducirá el sueño con mayor facilidad.”

Fuente: Revista Profesional del sueño “Sleep”

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